Como arreglárselas sin «Evaluaciones de desempeño»

En muchas oportunidades, nos ha tocado participar en seminarios o procesos de asesoría en donde está de por medio la evaluación del desempeño, por lo cual se nos pide nuestra opinión.

Consideramos que si a una empresa le está dando resultados la forma en que la lleva a cabo, esto es, que sus empleados la reciben con satisfacción y se sienten bien con sus resultados, pues adelante. Lamentablemente otras experiencias, no han tenido el mismo resultado. Nos hemos sorprendido al encontrar a un jefe revisando las evaluaciones del desempeño del trimestre, o del año, muchas veces lo hace durante la misma reunión, pues el Departamento de Recursos Humanos le ha urgido firmarlas, pues de los contrario no se van a dar los aumentos del período. La evaluación es un mero rito, que probablemente busca hacer diferencia entre unos centavos de más a uno u otro empleado.

El Dr. Deming reconocido como el forjador del desarrollo japonés en las décadas de 50 al 90, nos heredó sus 14 Principios, así como las 7 enfermedades mortales de la gerencia. Una de ellas se refiere a la «Evaluación del desempeño”, también conocida como calificación de méritos o revisión anual, dice el Dr. Deming al respecto:La evaluación del desempeño alimenta el comportamiento a corto plazo, aniquila la planificación a largo plazo, desarrolla el miedo, destruye el trabajo en equipo, fomenta la rivalidad y la politiquería. Deja a la gente amargada, deshecha, lesionada, golpeada, desconsolada, abatida, acongojada, sintiéndose inferiores, algunos incluso deprimidos, incapaces de trabajar durante semanas después de recibir la calificación, incapaces de comprender por qué son inferiores. Es injusta, porque les atribuye a las personas de un grupo diferencias, que pueden ser causadas en su totalidad por el sistema dentro del cual trabajan. (William E. Deming, Out Of Crisis, Pág. 79).

Un fiel seguidor del Dr. Deming, que inclusive compartió sus seminarios, es el Dr. Peter Scholtes quien agrega a lo anterior agrega: “Utilizar la evaluación del desempeño de cualquier tipo como base para cualquier clase de recompensas es un craso error catastrófico. Es un camino seguro para desmoralizar a la fuerza laboral. Los ingresos de los empleados llegan a depender de factores caprichosos, muy ajenos a su capacidad para influir. Sencillamente, absténgase de ello. Fundamente los salarios, los jornales y las bonificaciones de la organización sobre otras cosas. (Peter Scholtes “An Elaboration on Deming´s Teaching on Perfomance Appraisal).

Dice el Dr. DemingLa idea de una calificación por méritos es seductora… Las palabras cautivan la imaginación: pagar por lo que se obtiene, obtener según lo que se paga; motivar a la gente a hacer lo mejor que se puede, por su propio bien. Aunque su efecto sea todo lo contrario de lo que se pretende”. Como resultado impulsa al individuo hacia delante, trata de hacerlo, por su propio bien, con su propio salvavidas. La organización es la que sale perdiendo. La calificación por méritos premia a los individuos que van bien dentro del sistema. No premia los intentos por mejorar el sistema. Sofoca el impulso de innovar, de correr riesgos. Los empleados se inclinan a curarse en salud. Peter Scholtes lo refuerza cuando agrega: “Las evaluaciones del desempeño se centran en los individuos, pasando por alto su dependencia de otras personas, de los equipos, de los suministros, del medio, en otras palabras, factores que están sujetos a influencias fuera de su control, pero que sin embargo afectan su desempeño.

Por mucho esfuerzo que se haga en las evaluaciones, jamás podrán ser objetivas y coherentes, las evaluaciones varían según las personas que las hacen y la persona que es evaluada. Generalmente las evaluaciones se utilizan para diferenciar los aumentos salariales, lo recomendable es utilizar como base para el pago de sus empleados, el nivel de salarios que predomina en el mercado con remuneraciones variables relacionadas con el desempeño global del negocio y la prosperidad de la misma empresa. Si un empleado está por el límite de variación normal del sistema, merece un reconocimiento, no necesariamente tiene que ser en dinero.

En las evaluaciones se debe evaluar el sistema, no la persona. Las evaluaciones no deben mirar hacia el pasado. Toda organización tiene la obligación de darle al trabajador la ayuda necesaria para desempeñar su cargo. Si el individuo no quiere, eso ya es un problema de disciplina, pero es muy diferente a cuando no puede.

Los argumentos para rechazar las evaluaciones están basados en estudios estadísticos que cualquiera puede comprobar de sus propias evaluaciones. En todo conjunto de evaluaciones, habrá personas arriba y abajo del promedio, la mayoría de las personas se concentrarán en el promedio y unas pocas personas a cada uno de los extremos, esto es una condición normal, propia de un sistema normal. Los sistemas tradicionales de valoración incrementan la variabilidad del comportamiento de las personas. Una persona que es evaluada por debajo del promedio, se fija en las personas que están arriba del promedio, por lo que trata de emularlas, el resultado es un comportamiento deteriorado.

La evaluación del desempeño alimenta el temor. Las personas tienen miedo de hacer preguntas que pudieran sugerir una cierta duda respecto a las ideas y decisiones del jefe. “El comportamiento de cualquier persona es el resultado de la combinación de muchas fuerzas, la misma persona, las personas con las que trabaja, el trabajo, su gerente, sus supervisores, las condiciones ambientales (ruido, confusión, comida mala en la soda). Estas fuerzas producirán diferencias increíbles en las personas”.

Scholtes es tajante cuando recomienda que antes de pensar en lo que se debe hacer para mejorar las evaluaciones del desempeño, “simplemente dejar de hacerlas”.

Comenta Mari Walton que en algunos casos estas evaluaciones son conocidas como “Potencial y Desempeño”, pero muchos las veían como “Desempeño y posibilidades de ascenso”. “Todo lo que fuera inferior a cuatro, podría considerarse despedido, para lograr un diez había que ser Dios y para lograr un nueve haber conocido a Dios”, las calificaciones altas lo ponen en un pedestal del cual solo podría caer”.

Estos argumentos se planteaban desde la época del 80, y ya muchas empresas había empleado las evaluaciones, incluyendo las opiniones de los colegas, los clientes, los proveedores, además de los aportes de los supervisores y empleados, esto es lo que hoy se conoce como “Evaluación 360° ”. La gran mayoría de las organizaciones cambian sus evaluaciones del desempeño cada tres o cuatro años.

En los casos que los gerentes tienen que darle a conocer las evaluaciones a sus empleados suelen dar calificaciones más altas, prefieren no arriesgarse a perder una persona. En algunos casos tanto en una calificación alta como baja debe ser justificada, por lo que al final todos se ubican alrededor de una evaluación promedio.

También como se señala en el artículo, es posible sustituir las Evaluaciones de Desempeño con la Teoría de las Expectativas, para lo cual adjunto encontrará un formato en Excel que en su oportunidad nos facilitará el consultor guatemalteco Álvaro Reynoso de Strategic Link. El nuevo sistema el supervisor y el empleado se reúnen al inicio de cada año para acordar las expectativas que el supervisor tiene del cargo así como el orden de las prioridades, las oportunidades y las necesidades de capacitación. Luego con una frecuencia trimestral o semestral el empleado dice a su supervisor lo que ha logrado y sugiere lo que conviene mejorar y acuerdan acciones específicas. Esto permite preparar el plan de acción de cada año. Para ello es un requisito el cambio de mentalidad de los supervisores para que se conviertan en “coach” de sus subalternos.

Para aplicar el modelo incluimos el formato en Excel que esperamos sea de ayuda.

Da clic al siguiente enlace: bsc-personal-y-evaluacion

Dicho lo anterior, debemos reconocer que ninguna persona puede desempeñarse más allá de lo que el proceso o sistema le permite, de lo cual hablaremos en otra entrega.

Cualquier consulta puede escribir a quesadagil@gmail.com

Reflexiones basadas en “El Método Deming, en la práctica”, de Mary Walton, Editorial Norma.

Ayúdame respondiendo esta encuesta: https://es.surveymonkey.com/r/YXY9YTC

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10 responses to “¿Cómo arreglárselas sin Evaluaciones de desempeño?”

  1. Avatar de wongmantack

    Hola Gilberto. Me parece interesante la aproximación al asunto. Sobre todo la reflexión.
    En lo personal no comparto la aversión por la evaluación del desempeño. Creo que las críticas volcadas se refieren sobre todo a un tipo de evaluación rígida y no al concepto de evaluación de desempeño en sí mismo.
    Por ejemplo, yo tengo con mis colaboradores un sistema de evaluación parecido al que mencionas: estilo coach o mentor. Tengo indicadores muy concretos para cada cargo (nunca mas de 5) que marcan el eje del desempeño, pero son solo eso: indicadores, indican pero no condicionan determinantemente el resultado de la evaluacion.
    Esta debe ser contextualizada y matizada.
    Hasta ahora no he tenido un solo empleado desmotivado por su evaluacion, todo lo contrario, por más que en varios casos he tenido que trabajar con alguno en deficiencias básicas.
    Comparto con frecuencia el comportamiento de los indicadores globales del negocio (ingreso, resultado, ebitda, costo por kg) pero no condiciono la evaluación a indicadores globales. Si bien es importantísimo que los colaboradores se vean reflejados en el resultado final, es importante que se hagan responsables de su rol. La responsabilidad y el exito no deben ser diluidos. Matizados sí, diluídos no.

    Gracias por compartir!

  2. Avatar de CLUB DE LECTURA VIRTUAL
    CLUB DE LECTURA VIRTUAL
  3. Avatar de Andrey Díaz
    Andrey Díaz

    Ciertamente lo que decía Demming es cierto, además que mide actividades no procesos y deja en planos subjetivos muchos aspectos de los que evalúa. Es como ir pensando en como va la maratón por los primeros 5 km y muchas veces los que corren largas distancias y ganan este tipo de carreras están apenas calentando motores. Muy interesante artículo ….

  4. Avatar de CLUB DE LECTURA VIRTUAL
    CLUB DE LECTURA VIRTUAL

    Comentario anonimo
    Al inicio el articulo mezla conceptos de compensación variable con evaluación de desempeño.
    Nosotros le vemos un alto valor en darle retroalimentación a la persona, no ponemos notas. Pero si clasificamos la gente en supera, supera parcial, cumple expectativas o incumple.
    Con eso se genera un plan para mejorar y se le da seguimiento.
    Aquellos que salen bien son considerados para posibles cambios de puesto (otro tema).
    En gente base el valor no es el mismo que de supervisores para arriba.

  5. Avatar de CLUB DE LECTURA VIRTUAL
    CLUB DE LECTURA VIRTUAL

    Sin nombre: Pues a mí la evaluación del desempeño me parece que es definitivamente subjetiva Creo más en la medición de los resultados de cada persona que previamente se le ha definido.

  6. Avatar de CLUB DE LECTURA VIRTUAL
    CLUB DE LECTURA VIRTUAL

    Comentario: Buenos días Don Gilberto, un gusto saludarlo, estaba leyendo los artículos, pero en realidad aquí todo apunta en que no se cree en la Evaluación del Desempeño, es cierto que la misma por sí sola, no sería la corrección para todos los males a nivel organizacional, pero sí se debe de ver como una posibilidad sobre todo en una empresa que tiene carácter publicó, considero que por lo menos se están haciendo esfuerzos en la empresa, ya que en tantos años nunca se ha evaluado al personal, siento que son los primeros esfuerzos, mediante los resultados se podrían estimar una mejoras tanto a nivel de dependencias como a nivel institucional, ahí lo conversamos, si le parece.

  7. Avatar de
    Anónimo

    JJ: Ayer revise a detalle su artículo y de manera general me parece una perspectiva interesante. Creo que al final el manejo de las expectativas se vuelve al esquema tradicional de planteamiento de objetivos. Nada más que lo llama de otra forma. El formato lo veo bien
    Pero de nuevo es muy similar a un documento se seguimiento de evaluación al desempeño tradicional. En resumen creo que regresa al mismo punto
    La efectividad del proceso depende de quién lo haga y de la claridad de la metas, indicadores y mecanismos de medición Y de prevenir el riesgo por el sesgo personal Espero sean de utilidad mis comentarios

    Gilberto Quesada: Me gusta tu racionamiento. Esos son los aportes valiosos y no aceptar la información. Son puntos de vista no verdades absolutas. Lo importante es el análisis, la reflexión y la adecuación a las propias necesidades organizacionales. Como se dice al inicio del artículo: si los evaluados y los evaluadores se sienten bien con su esquema actual pues adelante. «No importa que el gato sea gris o pardo; lo importante es que case ratones.
    JJ: Es correcto don Gilberto. Yo le agregaría que aunque se sientan bien. Que el proceso sea afectivo y tengo impacto en los resultados del negocio. Porque puede darse que hay buenos resultados en la evaluación y no se reflejan en los resultados del negocio. Creo que el punto está en cómo uno lo hace funcionar y es creíble. Las herramientas toman su tiempo para madurar y ajustarse. De igual manera debe ser un enfoque de empresa y estar claros que hacerlo bien toma tiempo y recursos
    Gilberto Quesada: Lo que si es cierto es que el tema está en boga. «Cuando el río suena….»

  8. Avatar de
    Anónimo

    AP: Gracias don Gilberto, estoy de acuerdo, existen modelos de evaluaciones que no aportan nada a la organización más que un mero requisito, es conveniente un estilo de liderazgo que utilice herramientas de coaching, eso como usted lo indica en el artículo, requiere un cambio de mentalidad. Un cordial saludo!

  9. Avatar de isoscorecard
    isoscorecard

    The W. Edwards Deming Institute Blog
    To Achieve Success Focus on Improving the System Not On Individual Performance
    by John Hunter April 23, 2015
    «A company could put a top man at every position and be swallowed by a competitor with people only half as good, but who are working together«. W. Edwards Deming in his last interview: ‘Management Today Does Not Know What Its Job Is.‘

    This quote is a wonderful view of Deming’s focus on the organization as a system versus the focus on individuals that is so common today. The annual performance appraisal process and individual bonuses (including massive amounts of money given to senior executives) are tangible examples of the individual focus in so many organizations today.

    Creating a management system that focuses on long term continual improvement is much more difficult than repeating nice quotes though – unfortunately.

    The related links below provide some ideas. Basically though all of Deming’s work is focused on how you create an organization that is successful and is helping provide people opportunities to create as much value as possible.

    From our previous post: Managing the Organization as a System

    It is fairly easy to appreciate that optimizing components within a system can easily create problems for the overall system. But it is hard to accept that we have to manage the entire organization in a coordinated way instead of just assigning responsibility for certain areas to executives and holding them accountable for optimizing their areas.

    Related: A Bad System Will Beat a Good Person Every Time – A Good Management System is Robust and Continually Improving – How to Improve Your Management System – The Idea of Performance Rating to Capture Merit is Alluring – Quality is Made in the Board Room

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~ Gilberto Quesada

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