Gilberto Quesada (isoscorecard@gmail.com)

Continuando con nuestra visiónde integrar la Calidad con la Estrategia, recordamos una de las ironías más frecuentes en las organizaciones: se invierte tiempo, dinero y talento en análisis sofisticados… sobre datos cuya confiabilidad nunca fue cuestionada.

Se discuten tendencias, se buscan causas, se diseñan acciones correctivas y se hacen presentaciones impecables, incluso con dashboard maravillosos. Pero nadie se detuvo a preguntar algo básico: ¿estos datos son confiables para tomar decisiones?

Introducimos un principio simple pero poderoso: no todo dato merece ser analizado.

La validación de datos es un paso obligatorio antes de proceder con cualquier análisis empresarial profundo dentro del marco del Isoscorecard. Se critica la tendencia organizacional de invertir recursos en reportes sofisticados sin cuestionar primero si la información recolectada es suficientemente confiable para respaldar decisiones estratégicas u operativas. El autor propone un enfoque práctico denominado MSA ligero, el cual busca identificar errores en los sistemas de medición y sesgos humanos sin caer en procesos burocráticos excesivos. Al entender el origen del dato y los criterios de captura, las empresas evitan confundir variaciones del sistema con cambios reales en el desempeño del negocio. En última instancia, el capítulo establece que la calidad de una gestión gerencial depende directamente de la integridad de la base informativa utilizada, protegiendo así al líder de tomar decisiones equivocadas basadas en números ficticios.

Confiabilidad no es exactitud perfecta

Validar datos no significa exigir precisión absoluta. En la gestión real, especialmente en servicios y procesos administrativos, eso sería inviable.

Lo que se necesita es algo más pragmático: datos suficientemente confiables para el nivel de decisión que se va a tomar.

Un error pequeño puede ser aceptable para decisiones estratégicas de tendencia, pero inaceptable para decisiones operativas diarias. El problema surge cuando no se hace ninguna validación y se asume que el número “es correcto” solo porque está en un reporte.

El origen del dato importa más que el número

Un mismo indicador puede ser medido de formas muy distintas según:

  • quién lo registra,
  • cuando se registra,
  • con qué criterio,
  • y con qué incentivos.

Estos elementos no están considerados en la ficha de indicadores.

Cuando dos personas miden lo mismo y obtienen resultados diferentes, el problema no es estadístico, es de sistema de medición. Hay que recordar al Dr. William Deming y su frase: “En Dios confío, el resto debe presentar datos”. https://t.me/c/2042801807/112

Antes de analizar un dato, es indispensable entender:

  • cómo se genera,
  • quién lo captura,
  • bajo qué reglas,
  • y con qué grado de subjetividad.

Tampoco lo vemos en la ficha de indicadores

El MSA ligero: validar sin burocracia

El Isoscorecard no propone estudios formales de MSA complejos ni costosos. En la mayoría de los casos, basta con un MSA ligero, enfocado en detectar errores evidentes que distorsionan el análisis. (MSA = Measurement System Analysis (Análisis del Sistema de Medición)

Algunas preguntas simples suelen ser suficientes:

  • ¿dos personas obtienen el mismo resultado midiendo lo mismo?
  • ¿el criterio de medición está claramente definido?
  • ¿el dato cambia por el proceso o por quien lo mide?
  • ¿hay presión para “acomodar” el número?

Este y otros criterios deberían estar en las listas de auditoría. Estas preguntas revelan más que muchos análisis estadísticos avanzados.

Cuando la variación viene del sistema de medición

Un error común es atribuir cambios en los indicadores al proceso, cuando en realidad la variación proviene del sistema de medición. Cambios de turno, rotación de personal, ajustes en definiciones o incluso cambios en el formato del reporte pueden generar “mejoras” o “deterioros” ficticios. Sin validar el sistema de medición, cualquier análisis posterior se apoya en una base inestable.

Validar para decidir, no para cumplir

El objetivo de validar datos no es cumplir con una norma ni documentar un requisito. Es proteger la calidad de las decisiones.

Un gerente no necesita datos perfectos, pero sí necesita saber:

  • qué tan confiables son,
  • qué decisiones soportan,
  • y cuáles no.

El Isoscorecard hace explícita esta relación: dato válido → decisión posible.

Antes de analizar, comparar, correlacionar o proyectar, hay que hacer una pausa breve pero crítica: validar los datos. No hacerlo conduce a análisis elegantes y decisiones equivocadas. Hacerlo, incluso de forma ligera, eleva dramáticamente la calidad de la gestión.

Continuando con nuestra visión de integrar Calidad y Estrategia lo que hemos llamado ISOSCORECARD daremos el siguiente paso: cómo analizar datos de procesos sin caer en promedios engañosos, introduciendo gráficos simples que revelan el comportamiento real del sistema.
Aquí es donde el gerente empieza a “ver” el sistema, no solo a leer números. Es uno de los apartados más valiosos
.

Para ver el tema anterior ingresa a: https://isoscorecard.com/?p=7226

https://isoscorecard.com/acerca-de-nosotros/ — Gilberto Quesada Madriz Consultor En Estrategia · ISOScorecard® · GPS Estratégico™ —


Descubre más desde ISOSCORECARD

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja un comentario

aclaración

 **Nota de aclaración:**  

En algunos artículos e infografias aparece el término «Waze Estratégico” este un concepto propio e independiente de ISOSCORECARD inspirado en la aplicación Waze® (marca registrada). No tiene ninguna afiliación ni relación comercial con Waze Mobile Ltd. ni Google. Se utiliza como metáfora para describir una forma dinámica de gestionar la estrategia organizacional.

~ Gilberto Quesada

Designed with WordPress

Descubre más desde ISOSCORECARD

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo

Descubre más desde ISOSCORECARD

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo